domingo, 25 de enero de 2015


Cada día estoy más convencida de que he dejado escapar a mi primavera, para elegir vivir en un invierno constante donde mi corazón ha dejado de sentir, ha dejado de latir para helarse, convirtiendome en una marioneta manejada por una sociedad enganchada a la perfección absurda, donde si no cumples un prototipo ni físico ni mental acabas siendo disfuncional.
Cada vez cuesta más seguir sin ella, sin mi primavera pues hasta el sol me ha abandonado y las nubes han vuelto a nublar mi vista haciendo que caiga en un sueño profundo, volviendome totalmente pasiva, como si mi reloj se hubiera parado, como si en realidad yo misma quisiera estar así de mal, como si de verdad ya no importara nada.
Quizá sea el momento de volver a activar algo que creía muerto, de recuperarme a mí. De recuperar a mi primavera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario