domingo, 7 de diciembre de 2014


El frío vuelve una vez más, calando poco a poco, helando todo a su paso, desterrando cualquier atisbo de salvación.
Me consumo un poco más con cada día que pasa mientras revivo recuerdos tormentosos de un pasado poco alentador, dejándome arrastrar por él hasta llegar a un punto en el que todo se detiene, para darme cuenta de lo sola que realmente estoy y de lo aterrada que me siento a cada paso que doy, como si no fuera capaz de continuar con esta farsa, con este show que me engulle y no me deja ser.
Aquellos miedos guardados reaparecen para asfixiarme y conducirme por el camino erróneo y yo, demasiado confiada, me dejo guiar hasta el sueño más profundo, donde espero sentada a que algo o alguien se atreva a despertarme.